
Es increíble el poder de la pantalla, como una historia de vida, sentimientos y hechos lograron penetrar en lo más profundo de mí ser.
Hoy vi y sentí el año "73, como un niño de la época.
En mi fuero interno, sé que yo habría vivido al otro lado del río, pero también sé, que al igual que para esos niños en mi mundo no habría diferencias, por muy negro que sea mi cabello y por común que sea mi apellido.
En mi mente sueño, al igual que ellos, con la igualdad. Creo firmemente en la amistad sincera y en la justicia social. No sé si eso es ser comunista o no.. ..Yo sólo se que soy idealista.
Aunque parezca extraterrestre seguiré buscando un mundo justo, donde cada uno valga por lo que siente, no por lo que tiene o aparenta tener.
En la mirada de Wood, encontré esa inocencia sobrepasada por la realidad construida por los adultos y que lamentablemente, al igual que una extensa niebla, se extendió cubriéndolo todo con un manto desconcertante.
Hoy vi con ojos y alma de niño, a mi país fisurarse, abrigar odios, que a mi pesar, aún persisten.
Hoy imagine a mi madre, en las filas esperando por la leche para su pequeña bebe. Recordé, la historia, de ese abuelo, que a mis cortos años perdí y que según cuentan, en un acto de máxima valentía izó la bandera a media acta cuando supo que Allende había muerto.
Quizás ahí está la magia de la película de Wood, en que desde la amistad de dos niños provenientes de mundo aparentemente diferentes, nos permite abrigar un profundo sentimiento de curiosidad, a quienes no nos alcanzaron los odios, ni los toques de queda, por estar protegidos por la impunidad neonatal.
Gracias Wood, por esa, tu, mirada, que encendió muchas más.
Gracias por esas lágrimas y esa angustia que sentí y que me recordó que estoy viva, que vibro frente a las imágenes que hacen que mi piel y mi corazón, se renueven en un rito que revivo frente a la magia del cine.
PD: nunca es tarde para ver y comentar una buena película..... trailler de la pelicula
